Antes creía en el "nunca digas nunca" y en el "siempre". Antes creía en el amor pleno y eterno de todo tipo y en el "vivir puede ser maravilloso". Antes creía en la posibilidad real de ser feliz. Antes creía sin dudarlo que vivir merecía la pena.
Echémosle mucho amor al potaje de la vida...
Si sumas todas las estrellas del cielo, todos los granitos de arena en los océanos, todas las rosas en el mundo y todas las sonrisas que haya habido en la historia del mundo, empezarás a tener una idea de cuánto es esto de profundo.