jueves, 17 de septiembre de 2009

No hay rosa...sin espinas

Cierto que la vida trae problemas
¿algunos se van?, ¿otros se quedan?
espinas esperan a otras nuevas
esa, creo yo, es la respuesta.

Constantes punzadas que nos dejan
y acciones o hechos nos manejan
impidiéndonos tocar estrellas
aquellas tan lejanas y bellas.

¿Y ante esto qué nos espera?
Según algunos tocar madera,
yo pienso que convivir con ellas
convivir con las espinas esas.

Así como las rosas compensan
y florecen pese a sus querellas,
así apartaremos las estelas
volando sin ninguna frontera.

Y a pesar de que aquí se quedan,
que la costumbre no apague velas.




No hay comentarios:

Publicar un comentario